Diminutas cuentas facetadas, un suave brillo lechoso y un toque de color: nuestra pulsera piedra de luna une media vuelta de piedra luna con una segunda piedra, salpicadas de pequeñas bolitas doradas. Cada faceta de 3 mm atrapa la luz, así que la pulsera parece brillar cuando te mueves.
Lo bastante delicada para llevarla a diario y fácil de combinar, aporta a la muñeca un toque natural y ligeramente bohemio. Elige la piedra que te hable: aguamarina fresca, ágata musgo de un verde profundo, peridoto luminoso, amazonita de tonos marinos o amatista violeta, cada una junto al pálido brillo de la piedra luna.
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