Pendientes · 5 piezas

Ear cuffs

Una oreja combinada en segundos: cuffs que abrazan el cartílago, con o sin piercing.

Un ear cuff es la forma más sencilla de crear una oreja bien combinada sin hacerte un nuevo piercing. Se desliza sobre el cartílago y abraza la curva de la oreja, añadiendo una línea dorada o plateada donde menos te lo esperas, en cuestión de segundos.

Finos y minimalistas, gruesos, con estrellas o en forma de serpiente: nuestros ear cuffs de mujer se combinan fácilmente con los pendientes de botón y los aros que ya tienes.

Ear cuffs

Cómo elegir un ear cuff

Empieza por el efecto que buscas. Un ear cuff minimalista, un simple aro fino, es discreto y se puede llevar a diario, incluso en la oficina. Para más presencia, el ear cuff grueso aporta una línea rotunda y escultórica que se basta sola en una oreja despejada. Los motivos añaden personalidad: el ear cuff de estrellas es desenfadado y ligero, mientras que el ear cuff serpiente sigue la curva de la oreja con una actitud más gráfica.

Algunos modelos unen el cuff a un pendiente de botón o de lóbulo: el ear cuff con cadena dibuja una fina línea entre ambos, y los pendientes trepadores suben desde el lóbulo por el borde de la oreja. A diferencia de los cuffs, estos se llevan en un lóbulo perforado. Nuestra guía de tipos de pendientes explica la diferencia.

Ear cuffs para orejas sin agujero

Un cuff clásico es un aro abierto que se desliza por la parte más fina de la oreja, normalmente el centro del hélix o justo por encima del lóbulo, y después se presiona suavemente para ajustarlo. No hace falta piercing, por eso los ear cuffs son ideales si quieres probar el look antes de decidirte o si prefieres no perforarte el cartílago. Deslízalo desde la parte más fina de la oreja, llévalo hasta donde lo quieras y apriétalo ligeramente para que se sujete sin pellizcar. Nuestra guía sobre cómo llevar ear cuffs muestra cada colocación paso a paso. No fuerces nunca la abertura más de lo necesario, ya que doblar el metal una y otra vez puede debilitarlo.

Dorado, plateado y cómo mezclarlos

Un ear cuff dorado aporta calidez y combina de maravilla con pendientes de botón y aros pequeños dorados. Uno plateado resulta más fresco y moderno. Para una oreja coherente, mantén el mismo tono en todas las piezas de un mismo lado; si mezclas, hazlo a propósito, por ejemplo un cuff plateado entre botones dorados. La mayoría de nuestras piezas son de acero inoxidable dorado o plateado; el material exacto figura en cada ficha de producto.

Cómo combinar la oreja

Piensa en la oreja como una composición. Coloca el pendiente más grande en el lóbulo, un botón pequeño o un segundo agujero justo encima y el cuff más arriba, en el cartílago. Mantén una sola pieza protagonista por oreja y deja que las demás sean finas. Puedes llevar un solo cuff en una oreja para un efecto asimétrico, que a menudo es la opción más elegante. Quítate el cuff antes de dormir y pásale un paño suave; nuestra guía sobre cómo limpiar joyas de oro tiene más consejos. Encuentra pendientes de botón y aros para combinarlo en nuestra colección de pendientes.

Preguntas

Conviene saberlo

Materiales, tallas, envíos y devoluciones: las respuestas a lo que más nos preguntas.

¿Necesito un piercing para llevar un ear cuff?
No, un ear cuff clásico se desliza sobre el cartílago sin piercing. Los modelos unidos a un pendiente de lóbulo, como los trepadores o los cuffs con cadena, sí necesitan el lóbulo perforado.
¿Dónde se coloca un ear cuff?
Normalmente en el centro del hélix, el borde superior curvo de la oreja, o en la zona de la concha, justo por encima del lóbulo. Deslízalo hasta donde lo notes firme y cómodo.
¿Se puede caer un ear cuff?
Un cuff bien ajustado se queda en su sitio. Apriétalo con suavidad hasta que se sujete firmemente sin pellizcar, y vuelve a ajustarlo si lo notas suelto.
¿Puedo llevar un ear cuff en las dos orejas?
Sí, aunque un solo cuff en una oreja suele resultar más llamativo. Prueba las dos opciones y quédate con el equilibrio que prefieras.