Collares · 4 piezas

Gargantillas

Pegada al cuello y llena de carácter, de una fina cadena dorada a una hilera de perlas.

Una gargantilla se lleva alta y pegada al cuello, y atrae la mirada hacia las clavículas y la línea de los hombros. Fina y discreta o más rotunda y gráfica, una gargantilla mujer aporta un toque pulido al instante a un escote abierto o a una prenda sencilla.

Perlas, cadenas, negras o rígidas, en tonos dorados o plateados: elige la gargantilla que enmarca tu rostro como a ti te gusta.

Gargantillas

Cómo elegir una gargantilla

El material marca el estilo. Las perlas aportan suavidad y una elegancia atemporal, un poco retro: nuestra gargantilla de perlas queda igual de bien con una camisa blanca que con un vestido de noche. Una cadena de metal es más moderna y versátil; la gargantilla de cadena es fácil de llevar a diario y se combina de maravilla con collares más largos. La gargantilla negra da un contraste gráfico, mientras que el collar rígido, un aro abierto que descansa alrededor del cuello, tiene una presencia escultórica y minimalista.

Piensa en lo a menudo que la vas a llevar: una cadena fina o perlas pequeñas se llevan sin esfuerzo de la mañana a la noche, mientras que un collar rígido más rotundo queda mejor reservado para un look protagonista.

Largo y ajuste

La gargantilla es el largo de collar más corto, normalmente entre 35 y 40 cm, y queda en la base del cuello o un poco más arriba. Nuestra guía de largos de collar la compara con estilos más largos. Debe quedar plana sobre la piel sin apretar: tienes que poder pasar un dedo entre el collar y el cuello. Muchas gargantillas llevan cadena de extensión para ajustar el largo; consulta las medidas en cada ficha de producto. Un cuello estilizado admite una gargantilla algo más ceñida, mientras que a un cuello más corto le favorece un diseño fino que quede un poco más bajo, cerca de las clavículas.

Gargantillas doradas o plateadas

Una gargantilla dorada da calidez a la piel y realza el bronceado; combina bien con negro, blanco, crudo y colores tierra. Una plateada resulta más fresca y actual, ideal con gris, azul marino y tonos pastel. Elige los pendientes en el mismo tono para que un solo color enmarque el rostro. La mayoría de nuestras piezas son de acero inoxidable dorado o plateado, con algunos diseños de perlas de agua dulce; el material exacto figura en cada ficha de producto.

Escotes y superposición

A las gargantillas les encantan los escotes abiertos: cuellos en V, escotes cuadrados, palabra de honor y camisas abiertas dejan espacio para que el collar se vea. Con un cuello redondo, coloca la gargantilla justo por encima del cuello de la prenda. Para superponer, lleva la gargantilla como la pieza más corta y añade una o dos cadenas más largas, dejando unos 5 cm entre cada una. La gargantilla debe ser la pieza más fina o la más llamativa del conjunto, nunca las dos cosas. Nuestra guía sobre cómo superponer collares tiene más ideas. Quítatela antes de dormir y de hacer deporte, y pásale un paño suave; nuestra guía sobre cómo limpiar joyas de oro explica más. Descubre estilos más largos en nuestra colección de collares.

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Preguntas

Conviene saberlo

Materiales, tallas, envíos y devoluciones: las respuestas a lo que más nos preguntas.

¿Cuánto mide una gargantilla?
Una gargantilla suele medir entre 35 y 40 cm y queda en la base del cuello. Muchos modelos incluyen una cadena de extensión para ajustar el largo.
¿Cuánto debe apretar una gargantilla?
Debe quedar plana sobre la piel sin presionar. Tienes que poder pasar un dedo cómodamente entre el collar y el cuello.
¿Puedo llevar una gargantilla todos los días?
Sí, las cadenas finas y las perlas pequeñas se llevan sin problema a diario. Reserva los collares rígidos más rotundos para cuando quieras un look protagonista.
¿Las gargantillas favorecen a los cuellos cortos?
Sí, elige una gargantilla fina que quede un poco más baja, cerca de las clavículas. Evita los modelos muy anchos llevados en lo alto del cuello.